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Noticias

Loro Parque solicita a SOSdelfines que rectifique su vídeo infantil

31 de octubre 2016

El pasado viernes 28 de Octubre SOSdelfines recibió un Burofax de parte de Loro Parque que solicitaba que se publicara una rectificación del vídeo “No me cuentes cuentos, tengo derecho a saber la verdad” en un plazo máximo de 3 días.

Así pues, procedemos a publicar el texto que Loro Parque ha redactado y en el que intenta desbaratar las verdades que SOSdelfines expone en su vídeo.

Pero debido a que nuestra coalición pretende proporcionar información verídica y educar acerca de la cautividad de cetáceos, tras el comunicado del zoológico pasamos también a contrarrestar sus declaraciones con conocimientos científicos actuales que avalan la veracidad de lo que se expone en nuestro vídeo. 

Loro Parque:

Como consecuencia de la publicación en este blog, de un vídeo titulado “Tú puedes ayudarlos”
en el que se hacía referencia a la
situación en la que viven los cetáceos en cautividad de los
delfinarios españoles y, en concreto, se aludía directamente a LORO PARQUE, S.A, se ha
remitido a este medio digital un comunicado por parte de la representación de dicha entidad,
por virtud del cual, de conformidad con la Ley Orgánica 2/1984, de 26 de marzo, reguladora del
Derecho de Rectificación, se solicita la rectificación de la información publicada
en los siguientes términos: Que la información publicada en el citado vídeo
relativa a la situación de la orca Kohana en LORO PARQUE es inexacta, ya que:

(i) Kohana no fue separada de su madre cuando era un “bebé”,
dado que el término “bebé” no se puede utilizar para los animales,
sino únicamente para los seres humanos;

(ii) Kohana se emancipó con cuatro (4) años, por lo que superaba la edad
establecida por los expertos para ser considerada una cría de orca;

(iii) Kohana no fue obligada a ser madre toda vez que los animales de este sólo se reproducen
cuando alcanzan la madurez sexual y, además, en el caso de las orcas,
no se puede forzar a una hembra a copular ya que ellas están en la cúspide de la jerarquía social;

(iv) Kohana no fue madre “demasiado pronto”, puesto que el concepto “demasiado pronto”
tampoco se puede utilizar para los animales, sino que obedece a cuestiones culturales de los humanos; y

(v) Finalmente, el fallecimiento de la cría de Kohana no obedeció a que ésta no supiera cuidar de su hija,
sino que se debió a un hecho biológico habitual en este tipo de cetáceos, esto es:
que las primeras crías de orca no suelen superar los seis (6) meses de edad”.

Como se ha indicado, desde SOSdelfines procedemos a contrarrestar cada uno de los anteriores puntos:

(i) El término “bebé”, aunque en su definición inicial sólo contemple a los “niños de corta edad”, se utiliza ampliamente para designar a las crías de corta edad de cualquier especie; y particularmente se utiliza cuando el público al que van dirigidas las palabras es un público infantil. De acuerdo con esto, y dado que el intervalo medio entre partos de las orcas es de 5 años, todas las orcas pueden considerarse “bebés” hasta que alcanzan esta edad, incluso en el caso de que ya tomen comida sólida. Las crías pueden seguir mamando aunque consuman otro alimento hasta que la madre se lo permita, es decir, en general, hasta que tenga a su segunda cría.

 (ii) Según la misma referencia y teoría, aunque al año o dos se le considere destetada, una cría de menos de 5 años en la naturaleza podría seguir mamando. Incluso en poblaciones de orcas cuyas crías se dispersan, estas no se independizarían hasta haber alcanzado los 10 años. En poblaciones de orcas residentes, ni las crías machos ni las hembras nunca dejan a sus madres (algunas hembras se hacen más independientes de sus madres tras la madurez sexual a los 12-14 años, pero permanecen en el mismo grupo de por vida).

(iii) A pesar de las jerarquías que puedan existir, los machos orca son de mayor tamaño que las hembras. Incluso sin hablar de inseminación artificial, práctica empleada sin tapujos en algunos centros, una hembra situada en un tanque con un macho que quiere copular, no tiene posibilidad de escapatoria, al no disponer ni de la profundidad ni del espacio para huir que le conferiría el océano. Por lo tanto, en cautividad no puede escoger con quién aparearse.

(iv) En la naturaleza las orcas han sido avistadas con sus crías teniendo una media de 14 años. Las más jóvenes se han visto siendo madres a los 11 o 12, así como también se han visto algunas que hasta los 16-18 no han tenido descendencia. Este dato sugiere que las orcas, así como las personas, pueden tener la madurez sexual fisiológica antes de tener la madurez social necesaria para ser madres (empiezan a ovular mucho antes de haber aprendido los comportamientos básicos que les permitirán cuidar de las crías). Las orcas son animales socialmente complejos e inteligentes, que al igual que las personas y animales de otras especies, deben aprender las cosas que saben, no pueden basarse simplemente en su instinto. Loro Parque hace que sus orcas se reproduzcan al estar sexualmente listas, pero sin tener en consideración que necesitan una preparación social mayor.

(v) La muerte de la cría de Kohana, Vicky, no es un “hecho biológico habitual”. La naturaleza, aunque imperfecta, no ha diseñado las orcas (ni ningún mamífero) para que malgaste todos los recursos, tiempo y energía que una gestación requiere (17 meses más la lactancia) para que cada primera cría fallezca antes de los 6 meses de vida. La adaptación de las especies no permite que se derrochen tantos recursos, y sería prácticamente anti-científico no tener en cuenta la selección natural y la evolución de las especies. Por otro lado, quizás Loro Parque quiera hacer referencia a la contaminación en el mar, y a cómo las toxinas pueden llegar a la leche materna de los cetáceos que amamantan por primera vez. Sin hablar del hecho que este problema también es causado por los humanos y nada tiene que ver con la naturaleza de las orcas, este evidentemente no puede ser el caso de Kohana y Vicky. Ambas nacieron en cautividad y, a menos que el agua de los tanques de Loro Parque esté altamente contaminada, no deberían tener ese tipo de toxinas en su cuerpo. Vicky además fue la segunda cría de Kohana: tanto ella como su hermano (que aún vive) fueron rechazados por su madre y tuvieron que ser criados a biberón, como es fácil comprobar consultando cualquier vídeo o noticia de la época de sus nacimientos.

Agradecemos a Naomi Rose, bióloga marina experta en cetáceos del Animal Welfare Institute, la información proporcionada para este escrito.

Referencia principal: Ford, J.K.B, 2009. Killer Whale. Pp. 650-657- En: W.F. Perrin, B. Wursig, and J.K. Thewissen (eds.) Encyclopedia of Marine Mammals (2ª Edición), Academic Press: New York, NY. 1316 pp.

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