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Cuento: La pequeña Orca

Cuento: La pequeña Orca

Los niños y niñas de 1º y 2º de Primaria, asistieron a un taller informativo de SOSdelfines en su escuela el pasado Diciembre. Escola Basseroles, de Sant Miquel de Balenyà, Barcelona. Entre las acciones propuestas, decidieron escribir un cuento sobre la vida de una orca. Esperamos que os guste.

La pequeña orca

La clase de los delfines y la ballena azul: Escola Basseroles

Mercè Subirachs con  Carla, Martina, Ona, Arnau P, Lluc, Marc R, Clàudia, Carla A, Aina, Macià, Tristan, Jose, Marc M, Arnau M, Anna, Nora, Arnau S, Nil, Jana, Berta, Ayman, Noa, Pol y Àngela.

 

Había una vez una orca que vivía con su familia en el mar, cerca de Japón. Era un día muy bonito, porque dentro del agua había mucha luz y cuando salía afuera a respirar notaba el calor del sol.

                      

La orca y su familia estaban buscando bancos de peces para comer y de repente vieron la silueta de muchos barcos por encima de ellas. La pequeña orca se puso muy contenta porque era la primera vez que veía barcos. Eran, ni más ni menos, 4 barcos.

 

 

                                       

Esto, a las orcas adultas no les gustó, así que les dijeron a las orcas pequeñas que vigilaran y que no se separaran del grupo.

De repente redes cayeron de los barcos y las orcas se pusieron a nadar tan rápido como podían. Pero esto no las ayudó porque las redes eran tan largas que por mucho que nadaran, nunca llegarían al final de ésta, y sin dar-se cuenta se habían quedado acorraladas en una pequeña cala. Todas las orcas estaban muy asustadas porque veían que no podían escapar. 

                              

Por si no fuera suficiente, se empezaron es oír unos ruidos muy fuertes que venían de los barcos, que las acabaron desorientando.

La pequeña orca buscaba desesperada a su madre, cuando de repente notó como la cogían y se la llevaban hacia uno de los barcos. Gritaba buscando a su madre, pero ella no oía a nadie, estaba completamente aturdida.                        

Antes de que se enterara la dejaron en una piscina donde la pequeña orca continuó buscando a su familia. Pero se dio cuenta de que allí estaba sola. Al cabo de unos días, la sacaron de esa piscina para ponerla en una caja muy pequeña. La pequeña orca no podía moverse. Ahí se quedó un buen rato. Tanto rato como para viajar a otro país.

Y cuando salió de la caja se encontró en una piscina donde había otras orcas.                                  

Por un momento la pequeña orca se puso muy contenta porque pensó que su madre podría estar allí. Así que empezó a buscarla. Preguntó a las orcas si sabían dónde estaba su madre, pero cuando las otras orcas se pusieran a hablar, la pequeña orca no las entendía. Hablaban otro idioma.

Así que se volvió a poner triste, se puso tan triste que se fue a un rincón de la piscina y allí se quedó…                           

Al cabo de un tiempo la pequeña orca empezó a entender los ruidos de las otras orcas. Así pudo preguntar dónde estaba su madre. Le dijeron que su madre se había quedado en el mar. La pequeña orca que se llamaba Xizuca pensó en pedirles ayuda a las otras orcas ya que ahora si se podían entender.                              

Xizuca pensó en portarse muy mal dentro la piscina y no hacer caso al entrenador para que la devolvieran al mar.

Se portó tan mal que la devolvieron al mar.

Las otras orcas, al verlo, hicieron lo mismo y también las devolvieron al mar.                     

Xizuca como ya sabía muchos idiomas pensó en buscar un delfín para que la ayudara. Los delfines tienen una manera de saber dónde están: con el ecosonar.  

Encontró un grupo de delfines que la ayudaron a llegar al mar japonés.                                            

Cuando llegó y vio a un grupo de orcas que saltaban fue hacia allí. Al llegar se dio cuenta de que era su familia y se puso muy contenta.                               

FIN 

    

 

                                                                           

2 de junio 2015

info@sosdelfines.org