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Noticias

1 de Septiembre, contra la matanza de delfines en Japón

7 de septiembre 2016

El pasado 1 de septiembre fue el Día de los Delfines de Japón, un evento a nivel mundial que reclama la atención internacional sobre la atrocidad cometida en Taiji (Japón), donde cada año son sacrificados centenares de delfines y otros tantos se capturan para venderlos a delfinarios. Un año más, miles de personas se concentraron en los distintos consulados de Japón y delfinarios de países de todo el mundo, exigiendo el fin de esta barbarie.

 (Foto: Dolphin Project)

Gestos como estos son de vital importancia para sacar a la luz esta tragedia , al igual que la actividad de colectivos contrarios a estas matanzas, como Sea Shepherd documentando y sacando a la luz estas matanzas o gracias al documental The Cove, impulsado por Ric O'Barry Dolphin Project.

Para detener la actividad, voluntarios de todo el mundo se exponen a amenazas físicas, críticas, acoso por parte de las autoridades locales, dificultades logísticas e impedimentos para entrar en el país, además de sufrir el trauma de ser testigos impotentes de la matanza; año tras año.

 (Foto Sea Shepherd)

Pero ¿por qué está permitido? Oficialmente: para el consumo de carne. Realmente: esto es una minoría, y los pescadores japoneses lo hacen por competencia en la pesca (los delfines se alimentan de peces que los pescadores querrían para sí mismos), y por esa razón el Gobierno lo apoya.

¿De cuántos animales hablamos? El pasado año 2015 la cuota era de 1873. Fueron masacrados 652 individuos de diversas especies, otros 133 fueron liberados, tras haber pasado por el estrés de ser acorralados y tras ser testigos de la muerte de miembros de su familia y 117 fueron capturados vivos.

¿Qué relación tiene esta actividad con los delfinarios? Los animales que fueron capturados vivos, se vendieron a los delfinarios (la mitad de ellos a centros de China, Rusia y Corea de Sur) que, en la mayoría de casos, ya habían hecho una demanda previa para abastecer a estos centros que no consiguen que sus animales se reproduzcan o incluso que sobrevivan. La moda de los delfinarios alrededor del mundo, y el hecho de que sólo desde hace pocos años y en determinadas condiciones consigan que los delfines queden gestantes y la cría sobreviva al año de vida; hacen que haya una gran demanda de animales para llenar los tanques de saltos y comportamientos antinaturales. Los visitantes pagan la entrada, sin pensar en la vida que llevan esos animales, de dónde han venido o las consecuencias indirectas (como ésta) que tiene entrar a un delfinario en cualquier parte del mundo.

Alrededor de 150 delfines mulares han sido ya vendidos a acuarios de diferentes países según reporta The Dolphin Project. Según The Sankei Shimbum 20 ‘brokers’ participaron en el sorteo que tuvo lugar en Taiji para las órdenes de compra de delfines capturados. Los compradores de estos delfines no son miembros de JAZA ni WAZA *(Japanese y World, respectivamente, Associations of Zoos and Aquariums), y por tanto no tienen que seguir sus criterios éticos ni se les exige códigos de conducta.

Los intereses económicos son tan grandes que de nuevo el gobierno ha autorizado la actividad: la cuota para esta temporada 2016-17 (de septiembre a marzo) es de 1820 animales de diferentes especies:

(Foto: Dolphin Project)

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