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La historia de la orca Morgan, su vida de acoso en Loro Parque y los intereses económicos tras su “rescate”

30 de junio 2015

La historia de la joven "Morgan" es la historia de una cría de orca que se encontró perdida y se capturó para ayudarla pero que ha acabado en un nuevo caso de orca sentenciada a una vida de cautiverio, forzada a participar en espectáculos circenses al son de la música atronadora a manos de una empresa con finalidades comerciales.

Morgan fue capturada el 23 de Junio de 2010 en el Mar Wadden (aguas holandesas) por el delfinario holandés Dolfinarium Harderwijk (donde se quedó hasta su transferencia a España), al encontrarla sola y con signos de desnutrición y deshidratación. Mientras se intenta decidir sobre su estado, que sería lo mejor para ella y si  es o no una candidata adecuada  para un plan de rehabilitación y reintroducción al mar, el juez en Holanda decidió que Morgan debía ser transferida a un delfinario con otras orcas. Así se hizo el 29 de Noviembre de 2011 cuando fue transferida a Loro Parque ­en Tenerife (con la ayuda de SeaWorld USA), a pesar de una gran controversia y batalla legal ya que los expertos de la ‘Free Morgan Foundation’ desaconsejaron claramente esta decisión porque el parque canario cuenta con uno de los grupos de orcas cautivas más problemáticos. Morgan permanece en Loro Parque a día de hoy a la espera de la resolución de un juicio que empezó hace ya más de un año. Por lo visto el jurado y juez holandeses, así como las autoridades y ambos parques temáticos, ignoraron por completo la protección que las orcas tienen por ley al estar incluidas en el anexo A de CITES (entidad encargada de controlar el comercio internacional de especies de fauna y flora silvestres amenazadas y que prohíbe la importación de cetáceos a la UE con finalidades principalmente comerciales), y el hecho de que el permiso para Morgan de transporte de EU CITES se otorgara exclusivamente para investigación científica.

Las cinco orcas con las que Morgan se encontró a su llegada han nacido en cautiverio (4 de ellas en USA), y todas están relacionadas con casos de comportamientos agresivos hacia las otras orcas e incluso hacia sus entrenadores, exhibiendo de manera regular comportamientos sociales fuera de lo normal tanto para orcas cautivas como salvajes. Estos acontecimientos han llevado al parque a prohibir que los entrenadores entren en el agua, lo que indica que el finalmente el parque debe haberse dado cuenta de que sus orcas deben considerarse bastante peligrosas debido a estos comportamientos agresivos e impredecibles. Alguno de estos ataques a sus entrenadores incluye:

  • 2007- el macho Tekoha (7 años de edad en el momento) atacó a una entrenadora en el agua e intentó ahogarla.
  • 2009- la hembra Skyla (5 años de edad en el momento) atacó a un entrenador en el agua sujetándolo contra la pared del tanque bajo el agua.
  • 2009- el macho Keto (14 años de edad en el momento) atacó al entrenador Alexis Martínez en el agua y le provocó su muerte (los detalles del caso se explican en el nuevo y reconocido documental ‘Blackfish’).

El cautiverio de cetáceos suele causar en estos animales daños físicos y psicológicos, que en muchas ocasiones han acabado causando la muerte del individuo e incluso la de sus entrenadores. El aburrimiento extremo y estrés que puede causar el ambiente artificial, monótono y poco enriquecido de los delfinarios, suele resultar en comportamientos anormales repetitivos (estereotipias) en el individuo que a la vez pueden llevar a que el animal se provoque en muchas ocasiones lesiones a sí mismo. Éste aburrimiento también puede influir en el estado de ánimo de los individuos (algunos indicios incluyen la pérdida de apetito, el aislamiento social y la inactividad) y causar que éstos estén inmunodeprimidos, siendo así más susceptibles a caer enfermos. En el caso de las hembras, esto además puede tener graves consecuencias en sus embarazos y partos, ya que muchas pierden las crías antes de que nazcan o las rechazan una vez nacidas. Este es el caso de una de las hembras de Loro Parque (Kohana), que se reprodujo cuando era muy joven (a los 7 años, cuando normalmente en estado salvaje no se reproducen hasta los 15) pero rechazó y atacó a las dos crías que hasta ahora ha tenido, lo cual obligó a los entrenadores a criarlas a mano. Una de ellas sufre ahora sus propios problemas sociales y de comportamiento (Adán), la otra solo logró sobrevivir 10 meses (Vicky). La agresividad, consecuencia de la frustración por falta de estímulos y por falta de libertad (al estar obligados a convivir con otros individuos en un grupo social forzado), resulta a menudo en ataques (a veces mortales) hacia los otros individuos y hacia los entrenadores, que acaban causando en muchas ocasiones lesiones muy graves.

Skyla embiste a Morgan y la levanta sacándola parcialmente del agua. NOTA: el pedúnculo caudal inferior de Morgan esta cóncavo debido al impacto de la embestida (en la zona de impacto). Morgan pesa 1364 kg, lo cual implica una fuerza substancial para poder levantarla de esta manera fuera del agua.

Imagen 1: Skyla embiste a Morgan y la levanta sacándola parcialmente del agua. NOTA: el pedúnculo caudal inferior de Morgan esta cóncavo debido al impacto de la embestida (en la zona de impacto). Morgan pesa 1364 kg, lo cual implica una fuerza substancial para poder levantarla de esta manera fuera del agua.

Según un informe de la Free Morgan Foundation, Morgan ha sufrido ya muchas de estas consecuencias del cautiverio, ya que muestra estereotipias y comportamientos agresivos, además de ser víctima de muchos ataques agresivos de las otras orcas que no sólo no disminuyen sino que además se intensifican y cada vez van a más. Desde su llegada a Loro Parque, Morgan ha sido perseguida, atacada, embestida, mordida y acosada, según los análisis visuales de la Dra. Ingrid Visser, a diario por las hembras adultas (todas las heridas y marcas de mordeduras que se han podido observar, 320 en total, están documentadas en fotografías, ver Imagen 2). Las embestidas en cetáceos (ver Imagen 1 y 4) son muy violentas y tienen graves consecuencias ya que pueden causar heridas severas, fracturas de costillas (con la hemorragia asociada) y ruptura de los pulmones como consecuencia de dichas fracturas, daño de las arterias y dislocación de la columna dorsal (Patterson et al., 1998 y Jett y Ventre, 2011 citados en el informe de Ingrid Visser: http://es.scribd.com/doc/111260032/Visser-2012-Report-on-the-Phyisical-Status-of-Morgan-At-Loro-Parque). De hecho, Morgan pasa el 75% del tiempo en la piscina médica.

Imagen 2: Estado físico de la orca Morgan.

Por si esto fuera poco, parece ser que Morgan es acosada sexualmente a diario por el macho adulto Keto  (con el que a veces es encerrada a solas en un tanque), que la persigue y embiste a gran velocidad, con el pene erecto intentando forzar un acto de cúpula. Esta situación de estar sometida a semejante presión sexual es totalmente inapropiada para Morgan que apenas tiene entre unos 7 años de edad. Varios de éstos comportamientos problemáticos han sido documentados en videos y en uno de ellos (disponible en ‘YouTube’: http://www.youtube.com/watch?v=Z5MyNC2s-Mw), que fue grabado desde una zona de visión subacuática a la que Loro Parque ahora ha prohibido el acceso público,  se puede ver claramente como Morgan es atacada y mordida, con heridas abiertas visibles, y se oyen sus gritos de queja. Indican que Morgan también ha empezado a mostrar comportamientos agresivos hacia sus agresores, y con más frecuencia hacia la cría de 2 años Adán (en forma de ‘agresión re-direccionada’) ya que al no poder descargar toda su frustración de ser atacada contra sus agresores más fuertes y por el estrés de encontrarse encerrada, la paga con la orca más débil del grupo a la que sí puede dominar.
 
 

 

 

 

 

Imagen 3: Herida abierta en el morro y cicatriz en la mandibula inferior. Puede también observarse el desgaste en los dientes delanteros en comparación con los más posteriores. Aún así, Morgan es forzada a empujar una bola repetidamente con su morro a pesar de tener una herida abierta precisamente en esa zona del cuerpo.

El informe indica que Morgan muestra además estereotipias al golpear su mentón contra el borde del tanque, lo cual le ha dejado ya una cicatriz hipertrófica en la mandíbula inferior (ver Imagen 3) consecuencia de los golpes constantes contra el hormigón y una herida en el morro (ver Imagen 3). También ha sido observada mordiendo el hormigón de dichas paredes durante horas, lo que ha hecho que cada vez se vaya dañando más su dentadura al desgastarse terriblemente el esmalte  de los dientes (ver Imagen 3). En muchas imágenes se puede ver claramente como algunos de sus dientes están  desgastados prácticamente a la mitad de su longitud normal. La pérdida del grosor del esmalte en estos animales puede traer consecuencias muy graves, ya que cuando llega al punto en que la pulpa (cavidad central del diente) queda expuesta ésta puede infectarse fácilmente al quedar restos de comida y ser un foco de entrada para las bacterias, lo cual puede provocar inflamación e infección de la zona y empeorar a una infección general (riesgo mortal). Cuando esto sucede y para evitar que surjan infecciones en estos animales cautivos, lo que los entrenadores hacen es vaciar los dientes dañados con un procedimiento muy doloroso que consiste en taladrar los dientes sin anestesia (ya que es peligroso utilizarla en los cetáceos).
Si Morgan llega a ese punto de malas condiciones de su dentadura y se le practica el vaciado (cosa que podría no tardar mucho si sigue así), difícilmente podrá alimentarse con normalidad y entonces será muy complicado defender el proyecto de su rehabilitación.

Desde que fue capturada en aguas holandesas, un gran número de personas amantes de estos animales y varios expertos han estado muy pendientes del bienestar y el futuro de la joven orca. Entre ellos se encuentra la experta en orcas Ingrid Visser, fundadora de la fundación ‘FREE MORGAN FOUNDATION’ que llevó a juicio al gobierno holandés por enviar a la orca a Loro Parque, ignorando por completo la opinión de muchos expertos que desaconsejaban claramente esta decisión. Desde la fundación se produjo un plan de rehabilitación y propuesta del proceso de reintroducción de Morgan a sus aguas natales, incluso se buscaron y encontraron a los posibles familiares de Morgan (la manada de orcas de la que se separó en su día), para poder facilitar al máximo su incorporación a su vida normal junto a su familia. Todo este esfuerzo fue en vano en aquel momento, ya que el jurado ignoró la propuesta y decidió mantener a Morgan en cautiverio mientras se decidía un  futuro definitivo para ella. Por si las propuestas no fueran suficientes, en las fechas en las que se había planeado finalizar la rehabilitación de Morgan y realizar su reintroducción al mar, un miembro del grupo familiar de Morgan (el macho adulto conocido como ‘P118’) fue observado y fotografiado precisamente en el lugar exacto donde esto iba a suceder (Vester & Ilmoni 2012, citado en informe de Ingrid Visser: http://es.scribd.com/doc/111260032/Visser-2012-Report-on-the-Phyisical-Status-of-Morgan-At-Loro-Parque).

 

 

 

 

 

 

A pesar de que se haya impedido el acceso a varios científicos independientes, miembros de la fundación Free Morgan, veterinarios y expertos del bienestar animal para observar a Morgan de cerca, la Fundación mantiene su posición defiendo la propuesta de rehabilitación de Morgan como la mejor opción para su bienestar. A día de hoy se han celebrado ya dos audiencias en más de un año, y en breve se dará a conocer el veredicto de la última celebrada en Diciembre de 2013 para solicitar la libertad de Morgan. Esperemos que los miembros del jurado hayan abierto ya los ojos después de todo lo que ha ido saliendo a la luz sobre el estado de Morgan en Loro Parque, y sepan aprovechar una oportunidad para salvar la vida inocente de una joven orca (tal y como se hizo con ‘Springer’), que de lo contrario se verá obligada a sufrir encerrada con agresiones y estrés constante durante el resto de su vida. La recomendación por parte de los expertos es clara, “Morgan debería salir de Loro Parque inmediatamente y ser transferida a una instalación semi-natural en el mar (‘sea-pen’). Si se quiere conservar su salud mental y física no hay otra opción.” (Informe de Ingrid Visser: http://es.scribd.com/doc/111260032/Visser-2012-Report-on-the-Phyisical-Status-of-Morgan-At-Loro-Parque).

Imágenes de informe "Report on the Physical Status of Morgan at Loro Parque" de Ingrid Visser

 

Tags: Orcas
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